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Inseminación Artificial con Semen
de Donante
I. ¿En qué consiste?
La inseminación artificial consiste en la introducción
del semen, previamente tratado en el laboratorio, en el interior
del útero de la mujer, en las horas próximas a la
ovulación.
II. ¿Cuándo está indicada?
- Azoospermia o ausencia completa de espermatozoides en el semen.
- Disminución del número o de la movilidad de los
espermatozoides presentes en el semen, tras fracaso o no deseo de
realizar una fecundación "in vitro".
- Alteraciones cromosómicas o genéticas.
- Riesgo de transmisión hereditaria de otro tipo de patología.
- Otras causas.
III. Procedimiento
La inseminación artificial se puede llevar a cabo durante
el ciclo natural, o después de un proceso de estimulación
ovárica. Se ha demostrado en numerosos estudios que la tasa
de embarazo es significativamente mayor en los ciclos en los que
se estimula la ovulación que en los ciclos espontáneos,
pero también conlleva mas riesgos.
La estimulación de la ovulación consiste en un tratamiento
hormonal que se lleva a cabo con la administración de una
serie de medicamentos, y que está dirigido a asegurar la
ovulación y a conseguir un mayor número de ovocitos
potencialmente fecundables.
Para su control se realizan ecografías periódicas
acompañadas en ocasiones de análisis de sangre, con
los que se va comprobando el aumento de los folículos y niveles
hormonales al objeto de poder decidir el momento más adecuado
para realizar la inseminación.
Por lo que se refiere al semen, éste procede siempre de
un Banco de semen debidamente acreditado, está conservado
mediante congelación y reúne completas garantías
de calidad por haber pasado los donantes las oportunas pruebas y
análisis que avalan su idoneidad.
La introducción de los espermatozoides se realiza mediante
un adaptador al cuello uterino o mediante un catéter flexible
dentro de la cavidad uterina.
Una vez acabada la inseminación se puede administrar a la
mujer un tratamiento hormonal, con la finalidad de favorecer el
desarrollo de la posible gestación.
IV. Resultados
Dependen en gran medida de la edad de la mujer y de las causas
concurrentes que han determinado la indicación del tratamiento.
En general la media de embarazo por ciclo se encuentra entre el
10-20 %.
V. Riesgos
Los principales riesgos de este procedimiento terapéutico
son:
Embarazos múltiples (más de dos fetos): es una complicación
grave, que supone riesgos físicos para la madre y los fetos.
En la gestación gemelar la consecución del parto con
fetos viables es del 98 %.
En el caso de una gestación de tres embriones, se obtienen
fetos viables en el 76 %, reduciéndose esta cifra al 10 %
en caso de gestación de cuatro fetos.
Síndrome de hiperestimulación ovárica: consiste
en una respuesta exagerada al tratamiento de inducción de
la ovulación. Se puede clasificar en tres grados: leve, moderada
y grave, siendo esta última excepcional (menos de un 1 %)
y caracterizada por la acumulación de líquido en el
abdomen e incluso en el tórax, así como por alteraciones
de la coagulación sanguínea y de la función
renal y/o hepática, que necesitan hospitalización.
El embarazo ectópico, que consiste en el desarrollo de una
gestación fuera del útero. Se produce en un 3 %, superior
a los embarazos espontáneos.
- Otros riesgos que excepcionalmente se pueden producir:
- Infección genital.
- Hemorragias.
- Torsión ovárica.
- Contaminación en el laboratorio.
Riesgos de transmisión de enfermedades de padres a hijos:
La mujer no ha manifestado padecer enfermedades transmisibles, ya
que en otro caso habría que valorar con carácter previo
a la aplicación de la técnica, y mediante los oportunos
estudios, primero, su evitabilidad a la descendencia y, segundo,
para el caso de no ser evitable la enfermedad, su compatibilidad
con el tratamiento de inseminación artificial o su levedad.
No obstante lo anterior, cuando se logra una gestación por
medio de inseminación artificial con semen de donante, el
riesgo de anomalías congénitas, enfermedades hereditarias
y de complicaciones durante el embarazo y el parto, es similar al
de la población en general.
Riesgos psicológicos. Se describe en ocasiones aparición
de trastornos psicológicos significativos como: Síntomas
de ansiedad y síntomas depresivos, tanto en el hombre como
en la mujer. En algunos casos pueden surgir dificultades en la relación
de pareja (sexual y emocional). Niveles elevados de ansiedad en
el período de espera entre la aplicación de la técnica
y la confirmación de la consecución o no del embarazo,
así como ante los fallos repetidos de la técnica.
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